Desde la práctica del aula de Educación Infantil con niños de 4 y 5 años  y partiendo de la creencia y convicción personal de que el aprendizaje se da mejor cuando los niños están mentalmente activos, mi propósito es comunicar la experiencia que me ha llevado a pensar en los juegos de cartas desde la matemática.  No pretendo ser exhaustiva

 

 

 

MATEMÁTICAS  EN  LOS   JUEGOS

 

Disfrutar jugando mientras pensamos al jugar

   Todo empezó a la vuelta de unas vacaciones de Navidad cuando algunos niños compartieron emocionados en la asamblea que habían jugado a las cartas con los abuelos y los tíos. Por el brillo que percibí en su mirada y la carga afectiva en sus palabras, intuí que había sido una experiencia significativa para ellos. Pensé que podía ser motivador introducir las cartas en el aula como recurso de aprendizaje, en el cual no había reparado hasta entonces en mi práctica docente.

Analicé las barajas “educativas “para hacer clasificaciones, familias etc., que tenía olvidadas en una estantería del aula y cuando me pregunté cuál era la diferencia con la baraja española, no encontré grandes diferencias como posibilidades de juego, por eso decidí introducir precisamente la baraja española para enlazar con la aportación de los niños y facilitar y favorecer  ese vínculo tan importante casa-escuela en  estas edades tempranas.

Así fue como creé en el rincón de Matemáticas un espacio para las cartas, en concreto para la baraja española (que dicho sea de paso nos proporcionó el padre de Marina pues trabaja en una Caja de Ahorros  donde las regalan), dispuesta a llenar ese espacio de juegos inicialmente me planteé como único objetivo el siguiente: despertar el gusto e interés por las matemáticas desde una situación de juego. Precisamente desde los juegos de cartas por considerarles de partida como una oportunidad generadora de aprendizaje cercana al niño y contextualizado en su ambiente familiar, al ser juegos de uso social.

Me propuse en un momento inicial investigar cómo y qué podían aprender con las cartas los niños en situación de juego interactivo en pequeño grupo, nunca serían más de 5.Por eso decidí que iba a observarles, manteniéndome  un poco alejada de ellos para obtener información de cómo juegan, qué estrategias ponen en juego, cómo interactúan, etc. y así desde mis anotaciones diseñar, elaborar propuestas y hasta inventar algún juego para trabajar aspectos matemáticos.

Fue así como los niños comenzaron a manipular libremente las cartas y a enseñarse juegos entre ellos de los que ya conocían y por supuesto “a su manera”, estando convencida que este primer paso era necesario para facilitar futuras adquisiciones. Lo primero que hacen espontáneamente es discriminar visualmente y reconocer los diferentes palos, figuras y colores, aunque no todos los niños los conocían.

 Por eso, les propuse en días posteriores jugar al BINGO adaptado a las cartas, donde además de la atención aprendieran a reconocer las figuras, los diferentes palos, sus nombres etc., para utilizar en juegos posteriores. Ha sido fácil porque ya sabían jugar al bingo por eso me he limitado a presentar el juego, no surgen dificultades pues es el azar quien dirige el juego y lo aceptan bien

                   En otra sesión les propongo el juego

“SUBIR AL CABALLO Y SALUDAR AL REY“ ,

Adaptación personal de otro juego, donde introduzco el ganar-perder, pues aquel que primero se fije en estas dos figuras y haga la consigna establecida se llevará las cartas descubiertas. Pierde quien se queda sin cartas y gana quien al final tiene más. Pero, ¿cómo sabremos quién tiene más? Me permite introducir el conteo y el contacto con la cantidad de forma contextualizada, pues necesito saber que gané y con cuántas. Igualmente tenemos que hacer comparaciones de cantidades más que ,menos que o igual si llegara el caso. Al introducir la variable ganar-perder aparece inevitablemente la competición como ingrediente que está presente en muchos de los juegos de cartas.

 

C:\Users\antonio\Pictures\23434__10_m_1.jpgAhora es Adrián quien nos enseña a jugar a LOS SEISES y       aprovechamos el concepto de clasificación por palos que está presente en el juego. Igualmente les permite reflexionar  ejercitaron la memoria visual y lo que supone sobre la serie numérica al tener que hacer escaleras ascendentes y descendentes, ayudándoles a construir la cardinalidad y ordinalidad del número sin apenas darse cuenta al tener que pensar cuál va antes de, después de y tener que establecer relaciones de comparación sistemática. En 5 años y después de jugar varias veces siempre hay algún niño que aprende a diseñar estrategias, Ocasión que nos permite reflexionar sobre los diferentes nombres de los juegos y las diferentes formas de jugar de unos sitios a otros y que a veces juegos muy parecidos tienen nombres diferentes.

Al llegar aquí me pareció interesante elaborar un fichero de juegos de cartas aprendidos e inventados que dejamos en el rincón de juegos de mesa para que en adelante vayan decidiendo a qué juegan de forma más autónoma. Este fue el esquema de ficha:

ü      Por delante los niños componen el nombre del juego con letras móviles

ü      Por detrás rellenado por mí: desarrollo del juego, aspectos matemáticos que se trabajan posible adaptación por edades, observaciones…

 

Con la propuesta de jugar AL MÉMORY ejercitaron la memoria visual y lo que supone de concentración y de distribución espacial para recordar la situación y el contenido de las cartas que han destapado. Aquí ya no solo cuenta el azar para ganar sino fijarnos bien y tomar la decisión más inteligente de destapar una que aún no han mirado cuando saben que todas las levantadas son distintas entre sí.

Qué gran oportunidad de trabajar las clasificaciones con el juego de LAS FAMILIAS. Primero lo hicimos como en la foto con una plantilla donde faltaban algunas por completar. El tener que pedir a otro compañero la que le falta en un contexto de esta situación significativa y con una intencionalidad de completar su familia, considero que ayuda a desarrollar la lógica. Cuando ya aprendieron a jugar quité intencionadamente la plantilla para obligarles a ordenar las cartas de cada familia y mentalmente relacionarlas sin la ayuda visual del cartón.        

Por comentar alguno de los juegos utilizados para introducir los dígitos y la cantidad hemos jugado a LA ESCOBA adaptada a sumar 5, luego escoba de 6, de 9., para favorecer la composición y descomposición de números. Me he dado cuenta que con la práctica llegan a memorizar, incluso automatizar combinaciones permitiéndoles actuar con rapidez.

El hecho de no saber qué carta va a  salir les mantiene activos mentalmente ¡qué forma más fácil de hacer cálculo mental! Y como siempre, jugando y divirtiéndonos con los compañeros, de los que además hay que estar pendientes de las sumas que hacen, lo cual aporta una motivación añadida y lo que es lo mejor de todo., están siendo agentes de su propio aprendizaje

Pero no quiero ser exhaustiva, tan solo unas pinceladas más a propósito de las cartas:

 

*      Aunque inicialmente centré mi atención en la matemática, los juegos nos han brindado la oportunidad de trabajar unos cuantos valores: admitir que unas veces se pierde y otras se gana, que no se pueden hacer trampas mirando las cartas de su compañero, que no vale enfadarse y que podemos alegrarnos con el compañero que tuvo más suerte que yo.

*      Me reafirmo en la extraordinaria posibilidad de desarrollo cognoscitivo, emocional y social que encierran los juegos colectivos como potencial, es cuestión de saber activarlos.

*      Los niños desarrollan su lógica en algunos juegos de cartas al verse obligados a emplearla en una situación social, creando información más allá de lo que observan. Necesitan poner en juego la memoria y la concentración para que desde la lógica puede a buscar estrategias para intentar ganar.

*      Hemos utilizado siempre baraja española con tres tamaños grande (20X13 cm), pequeña (6X4 cm) y normal (9X6 cm), con el propósito de ayudarles a disociar el tamaño físico del contenido y facilitar algunos juegos.

*      Me he permitido en algunos juegos dejar que los niños jueguen a su manera, sabiendo que surgiría algún conflicto, precisamente para conducirles a la necesidad de las normas pues considero que establecerlas y aceptarlas contribuye a su desarrollo social e intelectual.

                  También me he tomado la libertad, aunque me reservo alguna duda, de modificar y reinventar algunos juegos aportados por ellos para diseñar otros, adaptados a su edad y al aspecto que pretendía poner en juego de la Matemática.

*      El ejercitamiento y la práctica a lo largo de estos juegos les ha llevado a progresar en agilidad mental y a desarrollar estrategias y habilidades haciéndolos más competentes matemáticamente hablando.

*      El poder manipular un material de uso social, además de vincularles afectivamente al ambiente familiar, creo que favorece, a la vista del análisis realizado de algunos juegos, un aprendizaje sólido que puede facilitar futuras abstracciones de más nivel.

 

RETOS PENDIENTES

*        Después de haber jugado a varios juegos de cartas me queda el reto de pedirles en 5 años que se inventen sus propios juegos, escriban a su manera las normas de juego y registrar qué pasa. Puede ser una fuente de aprendizaje importante para mí. Los niños siempre nos sorprenden yendo más lejos de de lo que esperamos cuando les hacemos una propuesta abierta, divergente, donde su creatividad se ponga en juego, nunca mejor dicho.

*        Otra práctica iniciada en la que me gustaría profundizar es la representación gráfica del juego, cómo plasman en papel quien gana, cómo juegan ,cuántos puntos etc. Ver cómo consiguen la abstracción, la notación simbólica o matemática de lo ocurrido en el juego

 

C:\Users\antonio\Desktop\Curso 2009-10\CARTAS 2010\ardhanari.jpg        Quién nos iba a decir que este sencillo material de las cartas, al parecer originario de la India en aquella divinidad, la diosa Ardhanari que llevaba en cada una de sus cuatro  manos los emblemas del sacerdocio (copas), el ejército (espadas), el comercio (oros) y la agricultura (bastos) se iba a convertir en un potente material didáctico para niños de Educación Infantil, dándonos tanto “juego”. Quizás tengamos que agradecérselo  a los árabes que los introdujeron en Europa, siendo España probablemente el primer país., o tal vez a las Cruzadas.

Aunque puestos a ser críticos, podría alguien pensar que podemos pervertir a estos tiernos infantes incitándolos a la ludopatía y tengamos como Alfonso XI al fundar en Vitoria la Orden de  Caballeros que recomendar el uso moderado de los naipes.

Pero una vez valorados riesgos y posibilidades, yo me inclino por la motivación que facilita  pensar de forma activa las Matemáticas y por la emoción que produce el aprender jugando con otros compañeros. Y si lo que nos preocupa es una competitividad mal entendida que pueda surgir, pensemos que los juegos competitivos son actividades naturales que tarde o temprano los niños participarán en ellos en la calle o en el patio de la escuela. Además siempre estará el profesor para no darle más importancia al ganar que la que tiene ,yo estoy convencida de que ayuda  al niño a superar el egocentrismo y avanzar hacia una descentralización hacia el otro. Se puede fomentar una sana actitud ante el ganar y ante el perder porque lo que cuenta es pasarlo bien con los demás, divertirnos y

              disfrutar jugando mientras pensamos al jugar.

                                                                                                                              C:\Users\antonio\Desktop\Curso 2009-10\CARTAS 2010\cartas.jpg